La Playa do Flamengo se convirtió en una sala de lectura al aire libre con el Leituraço, reuniendo libros, música y diálogo cultural.
La primera edición del Leituraço en Caribrejo superó las expectativas y confirmó el poder de la lectura como experiencia colectiva y transformadora. Bajo los árboles y frente al mar, la playa se convirtió en un espacio de encuentro y celebración literaria.
Desde temprano, el puesto de libros atrajo a lectores de todas las edades. Quienes paseaban o se acercaban para un baño se detenían para hojear títulos y participar en el intercambio de libros. Niños descubrieron sus primeras historias y adultos redescubrieron lecturas queridas, creando un ambiente de conexión.
Los libros colgando de los árboles ofrecieron una instalación viva y poética: literatura al viento, mezclada con las olas y las conversaciones. La escena representó el espíritu del proyecto: sacar los libros de las estanterías y acercarlos a la vida cotidiana.
En la arena, una charla íntima reunió a los participantes sobre mantas y sillas. El diálogo abierto y afectivo reforzó la idea de que leer también es escuchar y compartir.
El cierre fue una rueda de samba bajo los árboles, donde música y literatura se entrelazaron en una misma experiencia cultural. Libros e ideas siguieron circulando, mostrando la cultura como algo vivo.
Coorganizado por Estante Virtual y con el apoyo de las editoriales Globo Livros, Record, HarperCollins Brasil, Coquetel/Ediouro y Editora Vozes, además de Ação da Cidadania, Oficina Raquel y SNEL, el evento distribuyó más de 500 libros gratuitos y reunió a más de 300 personas, fortaleciendo la democratización del acceso a la lectura.
Con arena en los pies y libros en las manos, el público demostró que la playa también es un territorio literario. Este fue solo el primer capítulo de una historia que promete continuar.
Foto: Divulgação







