Bárbara Bruno y Vanessa Goulartt protagonizan tres producciones simultáneas: cine, teatro y novelas verticales de VRA Production en la app Sua Novela.
Es un momento poco común en cualquier carrera. Madre e hija, Bárbara Bruno y Vanessa Goulartt, comparten escena en tres proyectos al mismo tiempo, cruzando formatos y generaciones en una alianza artística construida sobre herencia, admiración mutua e identidades bien definidas.
Novelas verticales para la era digital
En el formato en auge de las novelas verticales — pensado para el consumo en dispositivos móviles —, madre e hija exploran un lenguaje ágil y directo. Las producciones son de VRA Production y estarán disponibles en la aplicación Sua Novela. La experiencia pone de relieve la versatilidad de ambas, capaces de moverse con soltura entre la tradición clásica y la narrativa contemporánea.
Cine: afectos, memoria y nuevos comienzos
En la pantalla grande, ambas forman parte del elenco del largometraje “É Tempo de Amoras”, dirigido por Anahi Borges. La película aborda el afecto, la memoria y los nuevos comienzos en una narración sensible sobre el paso del tiempo. La complicidad de la vida real se traslada naturalmente a la ficción, dotando a los personajes de una autenticidad difícil de fabricar.
Teatro: arte, memoria y vanguardia
En los escenarios, las dos estuvieron juntas en el aclamado montaje “Gertrude, Alice e Picasso”, con texto de Alcides Nogueira. El espectáculo se sumerge en el universo de Gertrude Stein, Alice B. Toklas y Pablo Picasso. Dirigida por Vanessa Goulartt y con Bárbara Bruno en el reparto, la obra propone un encuentro entre arte, memoria y espíritu de vanguardia.
Un legado que se reinventa a dos voces
Hija de Bárbara Bruno y nieta de Paulo Goulart y Nicette Bruno, Vanessa Goulartt lleva consigo uno de los linajes más reconocidos del teatro brasileño. Al compartir escena con su madre en tres frentes distintos, reafirma no solo la continuidad de esa tradición, sino la construcción de un nuevo capítulo — escrito ahora a cuatro manos.
Más que una coincidencia de agenda, el encuentro en tres producciones simboliza un momento de madurez artística y afectiva.
Entre cámaras, guiones y bastidores, Bárbara y Vanessa demuestran que el escenario puede ser también una extensión del hogar — y que el amor, cuando se comparte en escena, encuentra nuevas formas de perdurar.
Foto: Difusión

