Proyecto Água Vida celebra el Día de la Fotografía con plantio de bosque en la caatinga de Pernambuco y nueva serie de fotos de Mario Barila.
En una acción realizada en la virada de año, el fotógrafo y ambientalista Mario Barila anticipó el Día de la Fotografía, celebrado el 8 de enero, con una intervención ambiental en la caatinga de Pernambuco. Como parte del Proyecto Água Vida, que une fotografía y sustentabilidad, participó en el plantio de un bosque de especies nativas en un área de recuperación del bioma, apoyando el trabajo del pueblo indígena Xukuru do Ororubá.
Junto al reflorestamiento, Barila produjo una nueva serie de imágenes que exaltan la caatinga nordestina, su paisaje, biodiversidad y las comunidades locales. La iniciativa refuerza el papel de la fotografía como herramienta de sensibilización ambiental, integrando arte, educación ecológica y movilización social.
Reforestación junto al pueblo Xukuru
El territorio Xukuru do Ororubá tiene 27.555 hectáreas, 24 aldeas y cerca de 12.500 habitantes. Desde hace más de diez años, el Colectivo Jupago Kreká, formado por 20 personas, en su mayoría mujeres jóvenes, trabaja en la restauración de 200 hectáreas degradadas. El plantio del Bosque del Uru, realizado con apoyo del Proyecto Água Vida, se suma a ese esfuerzo continuo de recuperación de la caatinga.
“Contamos con esta red de apoyo y solidaridad para recuperar áreas degradadas por quemas y deforestación, y sumamos esfuerzos en la restauración de paisajes bellos, alimenticios y medicinales”, afirma el educador y agrónomo Iran Xukuru. La acción evidencia la importancia de articular pueblos originarios, proyectos ambientales y artistas en defensa de los biomas brasileños.
Bosque del Uru honra a un ave amenazada
El área restaurada recibió el nombre de Bosque del Uru, elegido por el Colectivo Jupago Kreká en homenaje al pájaro Uru, especie en peligro crítico de extinción. Niños de la comunidad participaron del plantio, fortaleciendo el vínculo entre generaciones y el rescate de saberes ancestrales sobre el cuidado de la tierra.
El Proyecto Água Vida aportó mudas de especies nativas de la caatinga, como el umbu, conocido por almacenar agua en las raíces, y el juazeiro, resistente y siempre verde. También se plantaron mandacaru y xique-xique, cactus con porte de árbol, además de angico, aroeira y baraúna. El plantio sigue prácticas ancestrales combinadas con técnicas de restauración ecológica, de acuerdo con las condiciones climáticas locales.
Sesión fotográfica en el Parque Nacional de Catimbau
La parte fotográfica del viaje tuvo lugar en el Parque Nacional de Catimbau, uno de los paisajes más emblemáticos de la caatinga. Barila invitó al reconocido jinete Rudinho a posar en la Pedra Furada, principal postal del parque, una formación rocosa natural esculpida por la erosión que se ha convertido en símbolo de la región.
Famoso por sus paisajes de aspecto desértico y por albergar pinturas rupestres, Catimbau ya fue escenario de la telenovela “Mar do Sertão”. Al registrar al vaquero con indumentaria de cuero en este entorno, el fotógrafo rinde homenaje al pueblo del sertão nordestino, a sus tradiciones y resistencia, y reafirma la caatinga como territorio de cultura y vida.
Próxima etapa: Proyecto Água Vida llega a Amapá
La próxima fase del Proyecto Água Vida llevará a Mario Barila al estado de Amapá, donde se desarrollarán nuevas acciones ambientales. El plan incluye plantio de árboles, creación de un vivero de mudas y apoyo al fortalecimiento de la apicultura local junto a comunidades de la región.
El objetivo es construir un contrapunto frente a la destrucción ambiental asociada a la posible explotación de petróleo en la Margen Ecuatorial del Amazonas, escenario en el que Amapá podría verse fuertemente afectado. Con ello, el proyecto busca llamar la atención sobre la urgencia de la conservación y sobre alternativas de desarrollo sustentable.
Proyecto Água Vida: fotografía al servicio de la preservación
Creado en 2014 por el fotógrafo y ambientalista Mário Barila, el Proyecto Água Vida trabaja por la preservación ambiental, la educación ecológica y el rescate de la ciudadanía, destacando el papel vital del agua para la vida en el planeta. Las acciones se financian con la venta de sus fotografías y con donaciones de socios, lo que garantiza la continuidad de proyectos en distintos biomas brasileños.
Economista de formación, Barila decidió dedicarse a la fotografía, pasión que lo acompaña desde la adolescencia, y profundizó sus estudios con el reconocido fotógrafo brasileño Araquém Alcântara, célebre por retratar la fauna y la flora del país. Sensibilizado por las realidades ambientales y sociales observadas en sus viajes por Brasil y el exterior, utiliza la imagen como herramienta de concientización, registrando especies amenazadas, la vida de las comunidades locales y su lucha por preservar la vida y el planeta.
Quienes deseen conocer más sobre el Proyecto Água Vida y apoyar sus iniciativas pueden acceder al sitio del proyecto o al perfil de Instagram @mariobarilafilho.





