De 1961 a 1991, Ravi Brasileiro y Carlos Careqa exploran el tiempo y la creación en “61 91”, una obra que une generaciones y reinventa lo imperfecto.
A los 64 años, Carlos Careqa siempre ha estado un paso adelantado. A los 34, Ravi Brasileiro abraza el presente con intensidad. De ese contraste nace “61 91”, una canción y un videoclip que reflexionan sobre el paso del tiempo y la comunión artística entre distintas generaciones.
Un puente generacional
Todo comenzó en el Teatro do Paiol, ícono de la música brasileña. Allí, Careqa descubrió que él había nacido en 1961 y Ravi en 1991. Esa coincidencia se convirtió en una metáfora del tiempo que los une.
Con producción de Victória Ruiz, la obra transforma un fallo técnico del equipo Quad Cortex en una textura estética cargada de significado. Lo accidental se vuelve arte, y lo imperfecto, esencia.
La canción transita entre la ligereza y la profundidad, el humor y la melancolía. “El tiempo es el señor de todas las historias: perverso y bondadoso”, reflexiona Careqa.
Un lenguaje visual atemporal
Dirigido por Oruê Brasileiro y con la fotografía de Fernanda Simões, el videoclip de “61 91” fusiona danza, luz y símbolos para plasmar el cruce entre pasado y futuro, vida y muerte, en un formato minimalista y poético.

La inteligencia artificial aparece como recurso estético, no como sustituto, ampliando la discusión sobre el tiempo, el arte y el lenguaje tecnológico.
“La estética fuera del tiempo combina pasado y futuro, pero nadie sabe cómo será la del porvenir”, afirma Ravi Brasileiro.
“61 91” fue aprobado por la Secretaría de Cultura del Estado de Paraná, con fondos de la Ley Paulo Gustavo y el Ministerio de Cultura de Brasil.
Foto: Divulgación (@amandasartor.ph)
