Smirnoff alarga el show de Brown con un final Caipiroska
Redação
Smirnoff alargó el show de Carlinhos Brown en el Festival de Verão y puso la Caipiroska en el centro del escenario como cierre propio.
La marca convirtió el tramo final del concierto en Salvador en un “momento propietario”, pensado para extender la celebración y mantener al público dentro de la energía del show. La apuesta busca ir más allá del patrocinio clásico y anclar la experiencia a un ritual reconocible.
La Caipiroska como “drink hero” del escenario
En la propuesta creativa, Smirnoff Caipiroska se colocó como el “drink hero” del cierre. La Caipi aparece como un símbolo de encuentro, ritmo y celebración colectiva, ocupando un lugar central en la narrativa del festival.
La iniciativa fue desarrollada por la agencia AlmapBBDO y hecha posible junto con Mynd. Con ello, Smirnoff construye un territorio propio dentro del show, reforzando su asociación con la música y los grandes encuentros del verano brasileño.
Carlinhos Brown y la potencia cultural de Bahía
La alianza con Carlinhos Brown refuerza el vínculo de Smirnoff con la cultura brasileña y con artistas que representan la creatividad de Bahía. Brown, figura clave de la música nacional, es reconocido por mezclar ritmos, liderar con la percusión y convertir cada presentación en un acontecimiento cultural.
“Smirnoff es la marca pionera de la Caipiroska en Brasil, una de las bebidas más consumidas del país, y transformar el show de Carlinhos Brown en un momento propietario en el escenario es nuestra forma de celebrar la música, el encuentro y el espíritu del verano brasileño.”
La frase es de Adriana Nogueira, head de White Spirits en Diageo. Según la ejecutiva, llevar la Caipiroska “al centro de la conversación” y extender el show de Brown en Salvador refuerza el papel de la marca como pionera de la categoría en Brasil.
Percusionistas mujeres y visibilidad social
El cierre también dio visibilidad al impacto cultural y social asociado al trabajo de Brown. Durante el momento de la marca participaron 17 percusionistas mujeres vinculadas a la Associação Pracatum, proyecto del artista centrado en programas educativos, culturales y de desarrollo comunitario.
“La música siempre fue un espacio de encuentro, intercambio y construcción colectiva. Estar en el Festival de Verão con un momento que prolonga esa energía en el escenario es una forma de mantener vivo el ritmo y dar visibilidad a proyectos que nacen de la cultura y vuelven a ella.”
Con este ritual de cierre, Smirnoff se presenta como una marca que busca impulsar movimientos culturales, no solo presencia de marca. La idea, según el concepto de la acción, es respetar y enaltecer la historia de quienes sostienen la fiesta y su energía compartida.
Foto: Divulgação