Con Alceu Valença en el bis, Zaz convirtió Vivo Rio en una celebración franco-brasileña y cerró la noche entre ovaciones.
Una de las grandes figuras de la música francesa contemporánea, Zaz conquistó a los cariocas este sábado 7 de marzo con un show intenso, bailable y lleno de entrega. A sus 45 años, y en un gran momento gracias a su más reciente álbum “Sains et Saufs”, la artista confirmó por qué su mezcla de pop, jazz y chanson sigue sonando viva y actual sobre el escenario.
Antes de la presentación principal, la cantante Luiza abrió la noche con un set de fuerte identidad franco-brasileña. Uno de los momentos más marcantes llegó cuando enseñó al público el estribillo de una canción dedicada a Oxalá e Iemanjá. Así, creó una atmósfera de comunión inmediata y tendió desde el inicio el puente multicultural de toda la velada.
Zaz convierte la chanson en energía escénica
Aunque la música francesa suele asociarse con una tradición más clásica, Zaz la lleva hacia un terreno más físico y expansivo. Su actuación incorpora acentos latinos y un pulso pop que vuelve el concierto muy dinámico. Además, no se detiene casi nunca: gira, se lanza al piso, golpea el plato de la batería y recorre todo el escenario.
También hubo espacio para momentos más serenos, como “Je Pardonne”, en la apertura, y “Au Pays Des Merveilles”. Sin embargo, fue en canciones como “Que Vendrá” y “On Ira”, la última antes del bis, donde mostró una presencia escénica digna de cualquier gran estrella pop. El público respondió con entusiasmo de principio a fin.
Ya en el bis, su versión de “La Vie En Rose”, inmortalizada por Edith Piaf, dejó claro ese cruce entre lo clásico y lo contemporáneo. El nuevo arreglo instrumental sonó moderno, pero mantuvo intacta la emoción de la pieza. De ese modo, Zaz volvió a demostrar su capacidad para renovar la tradición sin vaciarla de sentido.
Alceu Valença desata el gran momento
Alceu Valença ya había sido ovacionado al aparecer en los palcos antes del inicio del concierto. Pero el punto más alto llegó en el regreso del bis. Cuando subió al escenario para cantar “La Belle de Jour”, el sencillo lanzado junto a Zaz en 2024, se produjo la escena más emotiva de toda la noche.
No pareció una participación de trámite. Ante la reverencia visible de Zaz, que le dio espacio total para brillar, el dúo tomó forma de celebración compartida. Más que un simple encuentro entre artistas, fue la imagen perfecta del puente cultural que sostuvo toda la presentación en Vivo Rio.
Un homenaje a Brasil para el cierre
El homenaje a Brasil no terminó allí. Poco después, Zaz y su banda interpretaron con solvencia “Samba em Prelúdio”, de Vinicius de Moraes, reforzando el diálogo entre la tradición francesa y la canción brasileña. Por eso, el tramo final del show ganó todavía más calor y cercanía.
A partir de ahí, todo fue celebración. “Je Veux”, el mayor éxito de Zaz, cerró la presentación en medio de una euforia total, con un público reacio a aceptar el final. La despedida fue larga y afectuosa, y dejó en el aire la sensación de que este reencuentro con Río ya forma parte, una vez más, de la memoria musical de la ciudad.
Foto: Divulgación

