São Paulo vivió su tarde más calurosa de 2026: fallas con el protector solar bajan el FPS real y elevan el riesgo de manchas y envejecimiento.
Con la llegada del verano, las altas temperaturas y la mayor exposición al sol exigen más cuidado con la piel. En São Paulo, el último sábado (10) se registró la tarde más calurosa de 2026 hasta ahora, con una máxima de 34,6°C, según datos de Climatempo.
Aunque el protector solar no es exclusivo del verano, en esta temporada la constancia se vuelve clave. La mayor radiación incrementa el riesgo de manchas, envejecimiento prematuro e incluso enfermedades cutáneas, por lo que el uso correcto es esencial.
El error no es solo olvidarlo
Según Luzia Costa, CEO de Sóbrancelhas, la mayor red de estética facial de América Latina, el problema más común no es únicamente saltarse el producto, sino aplicarlo mal. “No sirve ponerse el protector ‘de cualquier manera’ o sin considerar las necesidades de tu piel. La protección solo funciona cuando se usa correctamente y con constancia”, advierte.
4 fallas que reducen la protección
1) Aplicar poca cantidad
Uno de los errores más repetidos es usar menos de lo necesario. Para acercarse a la protección indicada en la etiqueta, la recomendación es aplicar una cantidad generosa: el equivalente a una cucharadita para rostro y cuello. “Cuando aplicamos poco, el FPS real en la piel es mucho menor que el informado”, explica Luzia.
2) No reaplicar durante el día
El protector no dura todo el día. Sudor, grasa y contacto con el agua reducen su eficacia. Lo ideal es reaplicar cada dos o tres horas, sobre todo en días de mayor exposición.
3) Elegir un FPS demasiado bajo en verano
Muchas personas optan por factores bajos pensando que alcanzan para la rutina. En verano, sin embargo, se recomienda FPS 30 o superior, incluso en días nublados.
“La radiación UVA, responsable del envejecimiento, está presente todo el año”, refuerza la especialista. Como alternativa práctica para el día a día, Luzia sugiere el hidratante con protector solar de Sóbrancelhas, con FPS 50, que combina hidratación y alta protección en un solo producto.
4) Cuidar el rostro y olvidar el cuerpo
Otro error común es proteger solo el rostro y dejar de lado brazos, piernas, escote y cuello. “El cuerpo también sufre el daño solar y necesita el mismo cuidado. Las manchas y la flacidez corporal están directamente relacionadas con la exposición sin protección”, destaca Luzia.
Un hábito de todos los días
Para la especialista, la protección solar debe verse como un hábito diario de salud y autocuidado. “Cuidar la piel es una inversión a largo plazo. La prevención siempre es el mejor camino para mantenerla bonita, saludable y protegida”, concluye.
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