Estudios revelan que entre el 20% y 30% del peso perdido con semaglutida puede ser músculo. Expertos advierten sobre el uso sin supervisión médica.
El auge de los medicamentos GLP-1
La popularización de los análogos de GLP-1/GIP — medicamentos para adelgazar como la semaglutida y la tirzepatida — está transformando el abordaje de la obesidad en Brasil y en toda América Latina. La promesa de perder entre 10 y 20 kilogramos en pocos meses ha atraído a un número creciente de usuarios. Sin embargo, especialistas advierten que la velocidad de la pérdida de peso puede tener consecuencias graves si no existe una orientación adecuada.
Cómo actúan estos medicamentos
Según el nutrólogo Dr. Rennan Bertoldi, los análogos de GLP-1/GIP reducen el apetito, aumentan la saciedad y retrasan el vaciamiento gástrico, lo que lleva a una ingesta calórica significativamente menor. Este mecanismo genera un déficit energético importante que, sin apoyo nutricional adecuado, puede provocar fatiga, deficiencias de nutrientes y deterioro de la salud a mediano plazo.
La pérdida de peso inducida por los análogos de GLP-1/GIP no está compuesta solo por grasa. Una parte relevante puede provenir de la masa magra, y eso exige atención redoblada. — Dr. Rennan Bertoldi, nutrólogo
El riesgo real de pérdida muscular
Estudios recientes indican que entre el 20% y el 30% del peso total perdido por usuarios de estos medicamentos puede corresponder a tejido muscular. Esto refuerza la necesidad de seguimiento médico, nutricional y de un profesional de educación física durante todo el tratamiento.
Henrique Noal, coordinador técnico del Ancre Gym, señala que sin un programa estructurado de entrenamiento de fuerza, el organismo no prioriza la preservación del músculo durante un período de restricción calórica severa.
Perder músculo no es solo una cuestión estética. Es perder fuerza, autonomía y capacidad funcional, lo que aumenta el riesgo de caídas y lesiones, especialmente a largo plazo. — Henrique Noal, coordinador técnico del Ancre Gym
El entrenamiento de fuerza como pieza clave
Para Noal, quienes utilizan análogos de GLP-1/GIP deben considerar el entrenamiento de fuerza como un elemento central del proceso, no como algo opcional. Un programa bien planificado, con progresión de carga y ejercicios que involucren grandes grupos musculares, es fundamental para indicarle al cuerpo que debe preservar la masa magra.
El especialista también advierte sobre el exceso de ejercicio aeróbico. Las sesiones prolongadas de cardio, combinadas con el déficit calórico, pueden acelerar aún más la pérdida muscular.
Los riesgos del uso sin supervisión
El Dr. Bertoldi subraya que el uso de estas inyecciones adelgazantes debe estar siempre supervisado por un profesional de salud habilitado, tanto en la prescripción como en la evaluación del estado nutricional y la composición corporal. La adquisición de estos fármacos por internet sin control médico aumenta considerablemente el riesgo de efectos adversos.
Cuando están bien indicados para pacientes con sobrepeso u obesidad, los beneficios están claramente respaldados por la evidencia científica. Sin embargo, en todos los estudios, la seguridad y los buenos resultados dependieron de la combinación de una dieta estructurada con ejercicio físico. Esto refuerza que el uso aislado del medicamento tiende a producir resultados potencialmente peores, incluyendo mayor pérdida de masa muscular. — Dr. Rennan Bertoldi, nutrólogo
La calidad del adelgazamiento es lo que cuenta
Ambos especialistas coinciden: el medicamento puede ser un punto de partida valioso para quienes tienen dificultades para iniciar su proceso de pérdida de peso, pero no reemplaza la combinación de seguimiento médico, apoyo nutricional y entrenamiento de fuerza bien orientado.
Los resultados verdaderos y sostenibles surgen de reducir la grasa corporal preservando músculo, fuerza y calidad de vida — y eso siempre requiere un enfoque integral.
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