El país recibió el mayor número de visitantes extranjeros desde 1970 y amplía la red aérea internacional en 2026 con 64 nuevas rutas autorizadas hasta septiembre.
Brasil vive en 2026 uno de los momentos más expansivos de la red aérea internacional de los últimos años. Hasta septiembre, la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) autorizó 64 nuevas rutas internacionales y 16 frecuencias semanales adicionales, ampliando la oferta de vuelos entre el país y destinos en Europa, Caribe, América del Norte, América del Sur, África y Medio Oriente.
La expansión ocurre tras un año récord en la entrada de extranjeros. En 2025, Brasil registró 9,3 millones de llegadas internacionales, el mayor número desde el inicio de la serie histórica en 1970, según datos del Ministerio de Turismo, Embratur y la Policía Federal. El volumen representa un crecimiento del 37,1% en relación a 2024.
En los dos primeros meses de 2026, el país ya había recibido más de 2,8 millones de visitantes internacionales, también un récord para el período y un alza de casi 60% en comparación con el mismo bimestre del año anterior, según datos oficiales divulgados por el gobierno federal.
Para especialistas, el desafío ahora es transformar el aumento de vuelos y el buen desempeño reciente en crecimiento sostenible a lo largo del año.
No basta solo con ampliar la oferta de asientos. Es necesario que los destinos estén preparados para recibir a ese visitante, con infraestructura, servicios organizados y productos turísticos estructurados Santuza Macedo, CEO de Diamond Viagens
Más vuelos y menos conexiones
La ampliación de las rutas fortalece la posición de São Paulo y Río de Janeiro como principales puertas de entrada del país, pero también amplía la presencia internacional de otros aeropuertos. Ciudades como Fortaleza, Salvador, Florianópolis, Maceió y Cabo Frio pasaron a recibir nuevas operaciones o frecuencias adicionales, lo que puede reducir el tiempo total de desplazamiento y disminuir la necesidad de conexiones domésticas largas.
Según Santuza, la descentralización tiende a favorecer destinos regionales. “Cuando el turista consigue llegar más cerca del destino final sin tantas conexiones, la experiencia mejora y la competitividad de la región aumenta”, afirma.
La presencia simultánea de compañías tradicionales y empresas de bajo costo también puede ampliar la oferta tarifaria, aunque los precios continúan sujetos a factores como el cambio, la demanda y la estacionalidad.
Quién está viniendo a Brasil
Según datos del Ministerio de Turismo, Argentina sigue siendo el principal país emisor de turistas hacia Brasil. En la secuencia aparecen Chile y Estados Unidos. Entre los europeos, se destacan Francia, Portugal, Alemania, Italia, Reino Unido y España.
El perfil del visitante varía entre ocio y negocios. Capitales como Río de Janeiro, São Paulo y Salvador concentran parte significativa de la demanda, pero destinos de naturaleza y playa en el Nordeste y el Sur también han ampliado su participación.
Hay un interés creciente por experiencias culturales, gastronómicas y de naturaleza. Brasil tiene potencial para diversificar itinerarios y distribuir mejor ese flujo a lo largo del año Santuza Macedo, CEO de Diamond Viagens
Eventos y turismo de negocios
La ampliación de la conectividad también puede beneficiar al sector de eventos y el turismo corporativo. Más vuelos significan mayor flexibilidad de agenda para congresos, ferias y encuentros internacionales.
Según la consultora, el mantenimiento del ritmo de crecimiento dependerá de la capacidad de articulación entre el sector público y la iniciativa privada. “La expansión de la red aérea es un factor importante, pero el impacto real depende de planificación, promoción internacional y mejora continua de la infraestructura turística”, afirma.
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